Cuando tomamos fotos, solemos centrar nuestra atención en el sujeto principal y nos aseguramos que este destaque del fondo de la fotografía.
Al esforzarnos en conseguirlo, a veces, le damos menos importancia a las áreas vacías del encuadre. El espacio negativo, es decir, las áreas no ocupadas por el sujeto y por otros objetos, pueden reforzar visualmente una imagen.
Estas son algunas de las maneras en las que el espacio negativo puede contribuir a dar fuerza a las fotografías.
1-Proporciona equilibrio.
No importa el tipo de fotografía tomada, ya sea un vasto paisaje tomada con un gran angular o la fotografía de un diminuto insecto tomada con un macro, podemos utilizar el espacio negativo para proporcionar equilibrio a la composición. El espacio positivo, o sea, el espacio que ocupa el objeto fotografiado, puede sobresaturar la foto si no hay espacio libre alrededor del mismo. El espectador no sabe dónde mirar y dónde descansar la mirada. También se puede hacer uso de la regla de los tercios, para colocar al sujeto en las líneas o en los puntos clave.
2-Aumenta la importancia del sujeto.
Si el objeto fotografiado está rodeado de un espacio vacío, el espectador casi no tiene ningún otro sitio dónde pararse a mirar con detenimiento, por lo que puede pararse a apreciar todos los detalles del objeto, texturas, formas, luces, etc., sin las distracciones que genera un fondo desordenado. Con el uso adecuado del espacio negativo, aislamos el objeto y focalizamos la mirada del espectador. A veces, hasta los objetos más cotidianos son fascinantes y cobran fuerzan cuando los exponemos de esta manera.
3-Ayuda a crear atmósfera.
Los espacios negativos pueden crear de manera eficaz esa atmósfera que estamos buscando y también puede evocar emociones. Por ejemplo, una fotografía con una gran cantidad de cielo vacío puede transmitir tranquilidad y una fotografía con un gran espacio vacío en negro puede añadir dramatismo a la imagen.
4-Permite que el sujeto “respire” dentro de la imagen.
A la hora de componer una fotografía, añadir espacio negativo alrededor del sujeto principal, le da el “aire” suficiente alrededor del objeto para que pueda ser debidamente apreciado. De esta manera el sujeto no se verá comprimido, haciendo que sea más atractivo a la vista.
5-Crea interesantes formas y patrones.
El espacio negativo también puede crear formas que pueden ser muy atractivas si las aislamos con espacio negativo. Una de las imágenes más populares que representa el espacio negativo es la imagen donde dos siluetas se miran cara a cara creando una copa entre ellas. El cerebro humano siempre trata de crear patrones que le sean familiares y podemos utilizar deliberadamente este comportamiento inconsciente para mostrar diferentes formas que añadan esos efectos visuales.
Fotos tomadas de forma minimalista también pueden utilizar el espacio negativo para crear imágenes abstractas sorprendentes.
En resumen, cuando componemos una imagen, debemos estar constantemente atentos al espacio negativo y no solo centrarnos en el objeto fotografiado. Muchas veces el espacio negativo es tan importante, e incluso a veces más, que el sujeto principal de la toma. Experimenta con la colocación del sujeto en distintas posiciones dentro del encuadre y observa como el espacio vacío a su alrededor puede influir en la imagen final. El espacio negativo es una poderosa herramienta que puede ayudar en la composición de una imagen transformándola en una fotografía impactante y fascinante.
Un flashazo para todos
Jorge Pérez Fresquet
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